Hygge las 10 claves de un hogar feliz

Hola, ¿ Como va esa primera semana de Agosto?

Imagino que ya habrás tenido tiempo de descansar y desconectar un poquito.

Ahora ha llegado el momento de comenzar con nuestro relato.

¿Estas preparada para conocer a Luis y Anabel?

Para poder definir esta corriente Danesa, necesito introducirte en lo que ella es en sí, y para ello,déjame que te cuente un pequeño relato,mediante el cual, te será más fácil sentir su esencia.

UN SENTIMIENTO DE VIDA

Suena el despertador en un apartamento de no más de 60m2 y se abren unos ojos,
los de Anabel y Luis.Se desperezan como cada mañana.

Anabel comienza su día leyendo el lema escrito en tonos grises y en grande a modo de mantra encima de la cama.

Se incorpora bostezando y rodando por el somier se deja caer en su colchoneta de ejercicios.
Aunque es una casita pequeña, cumple con todas las necesidades.

Anabel desliza los pies de la cama a ese momento de concentración matinal.

Todo está en calma y lo único que escucha es su respiración.

Luis continúa desperezándose siguiendo el mismo ritmo y permanece con los ojos cerrados, acurrucado bajo el edredón, acorde a su respiración.

Continuando la rutina, Anabel deja haciéndose la bebida caliente matutina y se va a disfrutar de la ducha diaria.
Su cuarto de baño dispone de luz natural,por la que entran los rayos del sol iluminando toda la estancia, invitándola a estar allí.
Pone la ducha en marcha, cierra los ojos y comienza a sentir las gotas de agua correr, el jabón con fragancia a caramelo la envuelve y se deja llevar a otro momento de relax, aun con ese agradable olor,se envuelve en el suave albornoz que le saca una sonrisa al recordar dónde fue comprado.

Luis vuelve a mirar el reloj y por fin, da un salto llega a la ducha.

La rutina de elegir la camisa del día para ella es reconfortante, su armario es pequeño y no dispone de vestidor, sin embargo, tiene todo dispuesto de una forma sencilla,ordenada y muy intuitiva, lo que le permite que cada día a la hora de su selección sea un momento de bienestar y tranquilidad.

Vestida y con el desayuno preparado, Anabel se dispone a levantar a los peques.

Los acicala y se sientan a la mesa. Ellos aún dormidos, comienzan a engullir junto con sus tazas calientes, ese bizcocho preparado entre todos la noche anterior.

Entre risas van recordando cuando rompieron los huevos o mezclaron la harina y cuando rallaron el chocolate..,
¡que buen momento!

Finalmente,

Anabel toma su agenda y se dispone a repasar los puntos del día mientras escucha a Luis

aun acabando de vestirse.

Siento interrumpir este momento, pero hasta aquí ha llegado el relato de hoy.

¿ Te ha gustado?

Espero verte la semana que viene.

Seguiremos en el precioso apartamento de Anabel y Luis compartiendo con ellos sus momentos hygge.

Un abrazo 😉